miércoles, 10 de diciembre de 2008

Welcome to the paradise II




Dicen que el ser humano acaba viviendo en un espacio mucho más reducido de lo que piensa. Vive en un apartamento de unos ochenta metros con suerte, de los cuales no pasa del salón, el cuarto de baño, la cocina y el cuarto donde duerme, que a veces , suele ser el mismo sofá donde pasa largas horas de divertimento televisivo. Incluso el final de sus días es colocado en un habitáculo de madera que apenas rebasa su altura y anchura. Sus vacaciones, cambia su mínimo espacio por otros mini espacios, eso si en lugares donde no ha estado más allá de su sofá o el baño... incluso llama a sus conocidos a través de teléfonos menguados donde teclear un número haría reír al mismo Darwin. Esta nueva teoría del “Hombre Menguante” también ha recalado en el plano del pensamiento, sosteniendo que la revolución universal pasa a ser particular, alentando a los individuos a cambiar su entorno más cercano... y eso, sin conocer a su vecino de al lado...Comenzamos en un lugar donde tras miles de años, el gen de la trashumancia estaba a punto de ser exterminado por el alambre de espino y los puestos de control. Los protagonistas tenían conceptos ya denostados por la revolución tecnológica como la hospitalidad y otros principios que resultarían en la época del ipod como del neolítico, pero que respondía a la verdadera esencia del hombre. Nuestra historia empieza gracias al vapor de una tetera y la esperanzadora imaginación humana, cualidades ambas que han movido el mundo desde sus orígenes.

2 comentarios:

Transgénico dijo...

Esto es una pasada!!
Yo creo que soy uno de estos de los que hablas...ufff que chungo..

WieWu dijo...

No es tan chungo Transgénico...hay esperanza... ya lo irás leyendo...