martes, 16 de diciembre de 2008

Benevolencija Express X (y dijo el rabino Shlomo... el final está escrito...)


Como bibliotecario sin biblioteca, Goran Zelic pasó a llamarse “kamikaze book” el 26 de agosto de 1992, día de la destrucción de la Biblioteca Nacional de Sarajevo. Desde ese mismo instante hasta el final del cerco a la ciudad, prestó libros hasta el agotamiento, corriendo por las avenidas atestadas de francotiradores...Pazite, Snajper ¡*... un libro... una esperanza... decía... Goran Zelic salvó más vidas que la penicilina caducada de la ONU, hizo reír en tiempo de guerra, transmitió mensajes entre las familias separadas por lo morteros de 120 mm de fabricación española... fue correo de cartas de amor... matrona improvisada en cuchitriles a donde “los soldados de la paz” no eran capaces de llegar con sus blindados... y sobre todo, quién hizo posible el milagro de la Benevolencija Express...y como todos ya sabrán, Goran Zelic murió una fría mañana de 1997 cuando trabajaba de barrendero en la ciudad de Sarajevo... nadie pronunció un kadish por él... que el Dios de Abraham lo tenga en su Gloria... y sigue el kadish...

shalom...
...Adiós


*¡ Cuidado, francotirador ¡

4 comentarios:

Tresmasqueperros dijo...

Javi, me llevas con la lengua fuera, pero que bueno todo... Ahora ando muy atareado, pero seguro que estos días en el pueblo os doy un buen repaso, literariamente hablando...
¿Qué te comentan los colegas? ¿Has movido esto por ahí? Yo la verdad es que a los compis de trabajo no les he dicho nada, pero ya mismo los pongo a todos a leer nuestras historias. Shalom y un beso a Cris si lees el comentario...

Fulano de tal.. dijo...

No murió, no mientas!! está muy vivo y esta aquí con nosotros...Joder sueño con vivir para vivir!!
Quiero que mi hijo hable de mi por mi obra, por lo que hice y no por el diseño de una vida respetada, estimada y distinguida...Quiero ser imaginación de un poéta de blog caduco...

Anónimo dijo...

Hola Javi, ya estoy aquí... Un brindis por Goran Zelic, un bibliotecario ejemplar. Como cabra que tira al monte, reivindicas la figura del librero, di que sí, que carajo, que el mundo sobran futbolistas y faltan bibliotecarios... Un abrazo Javi, Shalom. Julián M.

Leandro dijo...

Una historia magnífica, contada de una forma extraña, misteriosa. Pero efectiva. Un mero del principio al final habría perdido mucho. ¿Realidad o ficción? Me quedo con las ganas de saberlo. Como me quedo con las ganas de saber muchas de las claves y muchos porqués. ¿Quién es Goran Zelic?