jueves, 4 de marzo de 2010

ROHMER, MENOS MAL QUE TE HAS MUERTO

          Quiero saber qué es el amor y he acudido a Rohmer en busca de respuestas. Rohmer, el director francés. Ha sido un error. En su película, sólo he visto un despliegue de mujeres hermosas, de situaciones absurdas, de conversaciones tediosas y pretenciosas sobre la filosofía de Pascal o sobre el cristianismo. No he entendido absolutamente nada, pronto me ha resultado agotadora su manera de narrar las cosas. Las escenas se han desplegado en un sinsentido de posturas pedantes, superfluas, irreales, imposibles, amaneradas y sin un objetivo fijo. Siempre he recurrido a “lo francés” para buscar algunas respuestas. He sentido una especie de atracción, de manía, por “lo francés”. Su cine, su literatura, tan sofisticadas, tan profundas, tan centro de todo. Sin embargo, una y otra vez sólo me he encontrado con cantos de sirena, trajes nuevos para el emperador. Sí he descubierto algunas respuestas, milagrosamente válidas, al sur de los Pirineos. Toda la literatura francesa no vale lo que un verso de Miguel Hernández.

          En realidad la pregunta que le hacía a Rohmer era más sencilla, o más concreta. Nada de amor, simplemente quería saber si se puede conocer a una mujer con un simple beso. Ese es el tema propuesto para esta semana ¿no? Para colmo es un tema que he propuesto yo. Al menos esa es la pregunta que me hice al descubrir el cuadro de Magritte. En “Mi noche con Maud”, la película de Rohmer a la que he preguntado, no he conseguido encontrar una sola frase o idea que enlazar con ese cuadro. Algo que me de pie a escribir un cuento de un folio, para solventar mi extraña propuesta de esta semana. ¿Qué pregunta o qué idea les habrá sugerido a mis compañeros de juegos literarios, Cristina y Javier, ese mismo cuadro? Me muero de ganas de saberlo y de leer los cuentos que escriban al respecto. Mi mecánica, mi rutina, al escribir los cuentos semanales suele ser siempre parecida. Primero paso un par de días rumiando la idea, vareándola dentro de mi cerebro mientras paseo, o tomando un café, o en cualquier otro momento. Procuro siempre tener esa idea cerca de mí, como quien lleva un papel arrugado en un bolsillo y no deja de apretarlo con la mano, por si surge la inspiración. Pasados los días si no se me ocurre nada, empiezo a desesperarme. Intento enlazar esa idea, meterla a presión en alguna otra idea que tenga guardada de otro momento. Es un recurso un poco forzado, para salir del paso y cumplir con el reto. Eso es lo que me está ocurriendo ahora mismo. De todos modos, es agradable pasar varios días dedicándole tanta atención a un cuadro de Magritte, a la pregunta de si es posible conocer a una mujer con un solo beso. Es una tenue manera de sentirse vivo; quizás el principal motivo por el que intento escribir en este blog. Gracias también a estos juegos literarios he descubierto una artista y he recuperado a un genio, bueno, a dos si contamos con Goran. Compañero, pronto iré a verte a Belgrado, o a Sarajevo, o a dónde diablos te encuentres.

         Se acaba el folio, esta estrecha frontera, y no ha surgido, repentino, el cuento. ¿Se puede conocer a una mujer con un solo beso? Sin relato que ofrecer esta semana, y usando las películas de Rohmer a modo de posavasos, mi respuesta es “Ojalá que no”. Por cierto ¿dónde coloco a los Joy Division? Alicia, niña extremeña, esta vez no tendrás piedad de mí.




Dedicado, al menos, a Alicia, Cristina, Javier y Goran y por su puesto a Rohmer.

8 comentarios:

Goran dijo...

Mi Querido Amigo Julián,

Con la vehemencia del alcohol esta noche leí tus reflexiones... Y en mi etílica opinión, no se puede conocer a una mujer por un beso ni tan siquiera viviendo una vida entera con ella...siempre sorprenden...y sí, este espacio da toda la vida que no encuentro fuera en la calle,gracias a usted por ser el fogonero de esta máquina sin maquinista... Nos vemos antes de lo que crees...hay que celebrar una Despedida...

Atentamente, Zelic

Anónimo dijo...

Me gusta.
Te vienes a desayunar?, jajjj. Ya sabes la hora, y la compañía.
Yo

Anónimo dijo...

Vaya, he leído tarde tu aviso. Hoy me he enganchado con una usuaria que toca el violonchelo. Hora y cuarta me ha tenido hablando de música clásica. Bueno, la próxima semana, Yo. Saludos oh, gran lectora. J.

Diavolace dijo...

Juli, como hecho de menos tener una buena conversación contigo. Asiq ue me guardo mi respuesta a tu pregunta

Julián Mª Guzmán. Club de Lectura Aljaima dijo...

Diavolace, vente tú para Albaceteeerrr. Y ye llevo a los bares heavys que hay por aquí, bueno, te llevo de bares a secas. A madrid supongo que iré sólo de paso, para coger un avión para otro viajecito. Es que este invierno lluvioso, como que se te quitan las ganas de moverte mucho.
Un saludo, y hasta dentro de ná, aunque no sé cómo.

Ra dijo...

Dices ojalá que no a conocer a una mujer por un beso... la respuesta creo que no existe y si alguien cree que sí existe una certeza... no lo sé.
Me ha gustado tu entrada J. Mucho. Creo que hay que buscar en uno mismo.
Sólo te puedo decir que a mí un beso me cambió la vida. Y las palabras no abarcan ninguna explicación. Es sentimiento del corazón.
Besos

Julián Mª Guzmán. Club de Lectura Aljaima dijo...

Qué alegría Ra que vuelvas por aquí. Gracias como siempre a tus comentarios. Seguimos igual de faltos de comentarios que cuando empezamos. Bah, de este "cuento" mejor no decir mucho. Ha sido un desvarío tras otro. Qué agobio cuando no te sale ná.Besos y hasta muy pronto.

Isabella dijo...

Quizá no se pueda conocer a nadie con un beso, pero creo que se puede tener la certeza de que es ELLA, la que siempre esperaste