domingo, 8 de noviembre de 2009

Noviembre



Ayer compré en el kiosco un periódico cutre pero que como traía un libro de Trosky hice el esfuerzo de llevármelo. Pero la mejor compra fue que junto a él estaba el calendario zaragozano, que jamás acierta en sus predicciones meteorológicas pero es como ir a un zoo y poder ver un dinosaurio.

Si Mayo es el mes de las flores y los católicos se lo dedican a María, Noviembre es el mes de los árboles caducos y está dedicado a los no vivos. El Corte Inglés presenta su moda de otoño y la ropa adquiere esa tonalidad que te recuerda un paseo por esos bosques de Filadelfia, un pueblecito entre montañas donde te sirven sidra tibia con un poco de queso del lugar. Al fondo entre un río y más bosques, siempre pasa un interminable tren de mercancías de marcha lenta pero constante y algún enmohecido cartel anunciando el nombre de un pueblo y la población que tiene, o les queda… Welcome to …

Donde actualmente vivo exiliado, sólo hay invierno y verano. Entre ambos, algunos matices meteorológicos pero la primavera desapareció y del otoño sólo quedó la visita a los cementerios el día de difuntos. De chico recuerdo que en todas las casas, las mujeres en este mes encendían una palometa, una lámpara de fabricación casera que consistía en un recipiente con agua y aceite, una torcida de algodón y una chapita para que se mantuviera a flote encendida… el recuerdo a los no vivos…

Os recomiendo la última película de Woody Allen, se titula “Si la cosa funciona”. Larry David hace una buena interpretación y su papel está bien escrito. No tiene nada que ver con Noviembre pero tenía ganas de contarlo.

Esta mañana he estado localizando sustitutos ibéricos a Butan (otro día os lo explico esto de Butan y Asia Central). Desde Zamora, pasando por Soria y aterrizando en Teruel, hay centenares de pueblos abandonados esperando que algún quemao de ciudad esté dispuesto a residir allí. Obviando climas algo fríos y secos, que la población más joven de los alrededores supera los 70 y que tienes que ir con un buen fajo de billetes para levantar casas cuyo aspecto se asemejan más a un bombardeo que a los estragos del tiempo, tienes el lugar perfecto para estar en armonía con tu cuerpo y alma…si el invierno no te mata antes…

Tras estos argumentos poderosos, en google encontrareis toda la información sobre estos divinos lugares…abandonados…no sé porque… ah¡ abstenerse bibliotecarios y gente de mal vivir, de eso ya sobran por todos lados.

1 comentario:

Julián Mª Guzmán. Club de Lectura Aljaima dijo...

Javi, Javi, oye eso del Bhután español me interesa. Ya me estoy liando una manta naranje y yéndome a recorrer esa España profunda y fría...