lunes, 2 de febrero de 2009

TU CUERPO QUE MIRA...

- ¿Qué es lo que más te gusta de mí?- le pregunta mientras se abraza a él.

- ¿De ti?, Pues..., la mirada. De ti lo que más me gusta es tu mirada...

- ¡Que tonto eres!!! No me gusta que me digas eso, no me gusta que me gastes esas bromas...

- Pero si es verdad...es lo que más me gusta de ti...

- Ya seguro, pero si yo no...

- Sssss, calla princesita, tu mirada es maravillosa...- él no deja que termine la frase, le acaricia el rostro y deja caer su dedo índice sobre sus labios, como quien cierra una puerta de casa.

- ¿Cómo quieres que me calle? ¡No te entiendo!...

- Tu mirada, amor, no surge de tus ojos, se proyecta desde todo tu cuerpo...

Ella se relaja, se hunde aún más entre las sábanas, se aprieta con fuerza al cuerpo del hombre que ama... Es su callada manera de decirle que siga hablando, que le gusta lo que acaba de escuchar.

- Tu mirada brota de todo tu cuerpo. El brillo de tu mirada es tu vientre que se arquea cuando poso mi mano en él, son tus pechos que vibran cuando los recorro con mis labios, son tus pezones que se cimbrean nerviosos cuando los asedio...

Mientras él le habla, va recorriendo con los dedos los rincones de su cuerpo que va mencionando. Ella se deja hacer.

- Además fue lo primero que me hizo fijarme en ti. Noté como la mirada de tus mejillas se ruborizaba y traspasaba la yema de mis dedos, la primera vez que te hablé

- Tienes una voz preciosa, ¿sabes?. Recuerdo ese día; cómo rastreaste quién era, cómo explorabas mi cuello con tus manos mientras te presentabas. Estabas tan cargado de buenas señales...

- Señales que nos han llevado a esta cama- sonríe él con picardía.

Ella se coloca sobre él, le borra la sonrisa con un largo beso, ablanda su cuerpo para que él vuelva a indagarlo. Están a oscuras pero eso parece no importarles. En apenas unos minutos se han aprendido de memoria, se transitan con seguridad, demorándose en los rincones adecuados el tiempo que cada uno desea.

Pasan la noche haciendo el amor y todo resulta perfecto. Por la mañana se despiertan ambos al mismo tiempo. Se acarician con ansia, es su manera precipitada de despedirse hasta la noche. Después se visten lentamente, se dan un último beso y abandonan su habitación. Al salir a la calle, despliegan sus bastones, tantean con ellos la pared hasta llegar a la primera esquina y en ese punto, sueltan sus manos y cada uno toma un camino diferente.

11 comentarios:

Tresmasqueperros dijo...

Hola compañeros másqueperros. Esta es mi aportación a este duelo semanal. No es gran cosa, es que no se puede atender el mostrador y escribir a la vez. Puede que lo modifique, aunque por lo pronto me he evitado el castigo, je je. Un saludo a los dos y recordad que sólo os quedan dos días...

Anónimo dijo...

Amiguito, me esperaba otro final... Como que la tía no tenía ojos y el otro se estaba cachondeando de ella o algo así...

Anoche empecé a darle vueltas al relato y se me ocurrieron bastantes cosas, pero al despertarme, he visto que no me acuerdo de ninguna. Genial.

Diavolace dijo...

Enhorabuena Juli!, una vez mas tu capacidad creativa impidiendote centrarte en tu trabajo..., asi que sexo entre ciegos, muy bueno degenarado, yo habria puesto ademas que fueran dos tias y jugaran con los bastones... enhorabuena!. Yo ando idiotizado entre la play y mi ultimo libro es una guia de supervivencia contra los zombies, que no sera un clasico de la literatura, pero sus consejos me salvaran la vida, y a ti no!
JAJAJAJA

Tresmasqueperros dijo...

Coño, Jesús, quiero decir satáaaaaaanh. Gracias por el comentario, te has ganado un enlace a tu satánico blog, aunque viendo la gente que nos visita a nosotros no creo que te sea de mucha ayuda, je je. Venga un saludo y nos vemos pronto por tierras extremeñas.

Tresmasqueperros dijo...

Cada vez que intento poner un margen o usar tabulación, se me desbocan las palabras... ¡¡mierda!! Ayudaaaaa

Anónimo dijo...

el castigo a veces es el mejor remedio!!

Tresmasqueperros dijo...

emmm?

Celia dijo...

Me ha gustado muchísimo este cuento.

Como se suele decir….”no hay mayor cielo q aquel q no quiere ver”.

Un abrazo.

Ra dijo...

Julián: IMPRESIONANTE!!!!

Me ha encantado!

Gracias!

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho pero yo cambiaria, muerde.... y el piso; estas dos palabras. Perdona el atrevimiento.

Un abrazo.

Tresmasqueperros dijo...

Hola querido o querida anónimo. Ya he hecho los cambios, sus deseos son órdenes. Entiendo lo de la palabra morder, la verdad es que evoca cualquier cosa menos ternura... he escogido asediar, por eso de que los pezones son como pequeños castillos encaramados a una colina. Y he cambiado el piso por su habitación, aunque este cambio lo entiendo menos, pero ahora suena más personal, más recogido ¿no?
Muchas gracias por los consejos. Espero que te guste ahora un poquito más. Por cierto ¿te conozco? ¿Eres otra amante de los cuentos?. Otra vez muchas gracias por leernos.