
No fue en una barra de un bar, que es donde acostumbro a aprender lo poco y mal que sé, sino en una noche fría de noviembre donde encontré el verdadero sentido de la primavera. Nací el primer día de esta y seguramente, dejare mi lugar en este mundo en su última jornada…
Estación anual, donde poetas e idiotas han idealizado hasta el punto de hacerla cursi y casi impertinente, ha dado más dictadores que hombres de paz…véase Hitler, Lenin, Chico Marx, Bruno Ganz, Goran Bregovic…estos tres últimos son de coña… y si me dejan hasta yo… esto ya no lo es …
Más allá de los vivos colores, el buen tiempo y el dulce aroma de las flores, la primavera ha traído el 14 de abril o el 25, que a pesar de todo… Portugal existe… y los claveles también…
Escucho a Satie con una cerveza negra y el olor del sándalo quemándose en una improvisada pila crematoria… y pienso…. Cambio a Satie por Tiersen…
Para un cabalista de medio pelo, este año será clave en una existencia marcada por la primavera, el año 9 (no porque termine en 9, es largo de explicar…) , yesod o algo así …y por el convencimiento de que en primavera puede pasar de todo… incluso cosas maravillosas en tiempos de estúpidas crisis…
Escribo sobre la primavera sin la pasión de años atrás, sin embargo la trampa estaba en ver como mis compañeros de perrera aún la mantenían, sacando lo mejor de sus sentimientos humanos
[1] .
Si compañeros, la primavera es la Vida, el Renacimiento de espíritus agonizantes, de brisas nocturnas que acarician los cuerpos como amantes inexpertos… hasta el Astro Rey brilla con mayor intensidad para que veas con mayor claridad el sentido último y primero de tu existencia…
Ayer, me tocó cumplir con la tarea de cargar con el número 9, esperando que sea durante todo un año más… o no…quién lo sabe…
Os deseo una Fructífera Primavera, una de esa que podáis recordar el resto de vuestras vidas.
Nos vemos en los bares.
[1] No todos los seres humanos lo son por derecho propio, eso hay que demostrarlo... hay mucho mineral suelto por ahí…